Fijación de precio en función de; costes (1)

Ya tenemos la idea preconcebida del producto, la empresa ya puede empezar a funcionar. Que facil!! ¿no? Pues si lo parece, pero ¿que precio le vamos a poner?

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Esta es la gran pregunta. Empezaremos una serie de entradas en donde iremos viendo cual debe ser la elección de nuestro precio de venta, la Fijación de Precio.

Parece sencillo, pero no lo es, en absoluto. Empezaremos por la que en teoría es la más sencilla, y la que nos dará una primera idea para calcular otras variables internas, como son el beneficio y el control de los costes estructurales.

Ya sabemos como vamos a producir el producto, y sabemos los costes unitarios de cada una de sus partes. Simplemente sumamos los costes derivados de la producción del producto y nos arroja el precio de coste por unidad fabricada. Tan solo nos falta sumarle el beneficio que deseamos y ya tendríamos el precio de venta por unidad.

 

Fácil hasta ahora. Pero llega el momento de la verdad. ¿Cuántas unidades podremos vender? Con esta incógnita podremos resolver una de las partes anteriores, el beneficio.

   En función de nuestras ventas podremos conocer si con el beneficio podemos mantener los costes estructurales. Con este planteamiento nos podremos asegurar de que el negocio sea sostenible, que no rentable. En este punto, el llamado ‘break-even point’, es cuando la empresa mantiene su viabilidad, sin generar beneficios. Tan solo genera el suficiente ingreso como para mantener la estructura de todo el negocio en marcha.

   Por lo tanto, se hace totalmente necesario hacer predicciones de ventas para calcular a que precio de venta unitario se debe poner en el mercado nuestro producto. Una desviación a la baja podría poner en peligro la sostenibilidad de la empresa, y dejar la caja sin suficiente liquidez para hacer frente a los costes estructurales. En este caso, proveedores, alquileres, préstamos, nóminas, tributos y gastos variables.

 

Como podemos observar, el fijar precio en base al coste es relativamente sencillo. Es controlar las ventas y hacer correcciones al PVP. Así funciona mucha de la industria y el retail, sobre todo monopolios (correos, hacienda, OJD, Refrescos de cola) y oligopolios (carburante, gas, electricidad, telefonía). Ajustan el precio de venta unitario según vayan desviándose los costes, y marginando para no perder ese % de beneficio comprometido con sus accionistas.

 

Pero, y ¿el resto de mercados?, que pasa si el precio fijado está, como se dice en el argot común, ¿fuera de mercado? En una siguiente entrada lo comentaremos.