Liderazgo en los mandos intermedios

Con esta entrada abro una nueva categoría, y es la de Canal Negocios. Donde hablaré de mis experiencias, como las interpreto, y las respuestas y soluciones que pueda dar. Las transmitiré hacia vosotros para que podáis interpretar cual puede ser la necesidad a cubrir, y daros un pequeño apoyo.

 

Parece que el liderazgo tan solo debe ser función explicita de Dirección, pero ¿que pasa con los mandos intermedios?

 

En ellos se deposita un gran valor intangible de la empresa, sus empleados. Esos que hacen que la maquinaria de toda la organización marche bien engrasada y sincronizada. Pero lamentablemente, si nos topamos con jefes, que bien podríamos llamar ‘tóxicos’, que no lideran a esos grupos, sino que ejercen de simples transmisores de ordenes desde la cúpula.

Liderazgo en los mandos intermedios - Digital Coach - el blog de Jordi Torregrosa

¿Podemos conocer si la empresa marchara igual de bien?

    Una de las premisas, o puntos clave del perfil de un mando intermedio o que tenga responsabilidad de grupo, es una formación sólida y acorde al puesto desempeñado. No hay nada más ‘tóxico’ que tener una persona en un puesto y que no tenga conocimientos para su correcto desarrollo.

  Pero hay un pero más, y es que sepa liderar. No hablamos de dar órdenes, ni mucho menos imponer sus criterios. Sino que sepa dirigir al personal a su cargo, y que este dé alas al talento, la motivación, el trabajo en equipo, velar por los intereses grupales y de empresa por encima de los individuales, etc., y sobre todo no produzca procrastinación en sus colaboradores.

  Parece una obviedad, pero la realidad se acerca, y mucho, a lo descrito. En muchas de las ocasiones me topo, sobre todo en los departamentos comerciales, que el jefe de grupo comercial es un vendedor ascendido a jefatura, por haber sido un buen vendedor, de los que cerraban muchos contratos o pedidos.

 

¿Pero está capacitado para “dirigir” a personas?

    Esa es la pregunta que creo es errónea. No debe “dirigir” sino “dar rumbo”, mostrar el camino, mediante la cohesión de grupo, la interrelación, la empatía para detectar oportunidades, talento, desánimo, liderar y saber delegar en los momentos oportunos para un desarrollo profesional y personal del colaborador. Solo así tendremos a unos empleados totalmente enfocados, con los mismos valores que la empresa, y pensando en conjunto en vez de individualmente.

 

¿Aún crees que tener un jefe “tóxico” ayudará a tu Negocio?